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domingo, 21 de diciembre de 2014

¿Cuál es la visión verdadera?






Introducción

Nuestra manera de observar el interpretar el mundo es influenciada por diferentes factores a medida que crecemos como personas. Primero, la educación que recibimos en nuestros hogares se convierte en el órgano fundamental de muchas de nuestras perspectivas. Luego, la instrucción que recibimos en la escuela aporta grandes cambios a las mismas. Por último, nuestro entorno influye directa e indirectamente en nuestra manera de concebir e interpretar el mundo; es decir, en nuestra cosmovisión.
Para comenzar, es importante considerar que el término cosmovisión es un neologismo, que combina dos palabras: cosmos, del griego κόσμος, y visión, del latín visio. Y estas palabras traen a nuestra memoria dos pilares de la historia, Grecia y Roma.
Grecia y Roma nos dejaron muchos legados. Como por ejemplo, el arte, la filosofía, la educación, obras literarias, y entre muchos otros, la religión. En este último caso, tanto Roma como Grecia dieron su aporte a muchas de las religiones actuales, entre ellas, el cristianismo. 
 

lunes, 15 de diciembre de 2014

Él Te Ha Declarado Lo Que Es Bueno





Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide el Creador de ti: solamente hacer justicia, amar misericordia, y humillarte ante tu Hacedor (Miqueas 6:8).


!El Eterno les bendiga! 

domingo, 14 de diciembre de 2014

¿Por qué no le agradó al Señor la ofrenda de Caín? (Génesis 4:3-5)





Caín y Abel

Introducción


    La Biblia es un libro que encierra muchas enseñanzas, exhortaciones, historias y enigmas. Es un libro, como todos sabemos, inspirado por el Eterno para que tengamos conocimiento del Altísimo y seamos partícipes de su santidad. El Eterno es el dueño del cosmos y es un ser supremo y majestuoso. Por lo tanto, como Padre y Creador del Universo, siendo dueño de todo; simplemente demanda de sus hijos amor, obediencia y reverencia. Estas peticiones no son muy difíciles de cumplir, cuando hay amor y temor de Dios en el corazón.


    Si nos remontamos a la época de Caín y Abel, los hijos de Adán y Eva, los primeros habitantes de la tierra, encontraremos muchas diferencias en las acciones de esos dos hermanos. Caín y Abel, hijos del mismo vientre y padre, fueron dos seres completamente distintos en su manera de obrar y amar. En este caso, ellos actuaron de forma diversa en su forma de brindarle al Eterno una ofrenda. Ambos obtuvieron un fin diferente y doloroso. Sin embargo, uno de ellos fue agradable ante los ojos del Eterno.


    Este corto ensayo tiene como propósito conocer ¿Por qué no le agradó al Eterno la ofrenda de Caín? Si la ofrenda de Abel fue aceptada ante los ojos de Dios, y Dios la miró con agrado, qué fue lo que hizo Caín para obtener un resultado opuesto. ¿Es posible que Dios haya visto en uno de ellos algo más que su ofrenda?


El Eterno nos guíe, amén.


I. Las ofrendas

1. ¿Qué es una ofrenda?


    Una ofrenda es un sacrificio o un regalo que se entrega por amor o agradecimiento. “En hebreo el término general que se refiere a las distintas clases de sacrificios era minja (Gn 4.3, 4; 1 S 26.19; Sal 96.8). Posteriormente, minja significó solamente la ofrenda vegetal, y el término korbán se impuso para la designación general" (Wilton, 1998). Conocer los términos en la lengua hebrea nos ayuda a comprender mejor las Escrituras. La palabra hebrea minja "significa 'ofrenda,' 'oferta' o 'donación,' y se usa no solamente en cuanto a lo sagrado sino también en cuanto a ofertas y donaciones o regalos en la vida común,” que es interesante (Wilton, 1998, p. 1001). 

El divorcio y las segundas nupcias ¿Cuándo es legítimo el divorcio?


 

Introducción

 

El matrimonio en la actualidad ha perdido valor y significado. Si comparamos los matrimonios de nuestros abuelos o bisabuelos con los matrimonios actuales no encontraríamos muchos factores coincidentes. En aquellos tiempos, la gente se casaba con la intención de estar juntos para toda la vida. Aunque, no sabemos si lo hacían por amor o por compromiso, la intención era permanecer fiel a quien se habían unido en matrimonio hasta que la muerte los separara. En la actualidad, esta intención se ha perdido.

sábado, 31 de diciembre de 2011

¡Voy a hacer algo nuevo!




"Así dice el Eterno, el que abrió un camino en el mar, una senda a través de las aguas impetuosas; 'Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados"' (Isaías  43:16, 18-19).  

  El Eterno les llene de vida y paz. Amén. 

viernes, 30 de diciembre de 2011

No Te Desanimes






"Encomienda al Eterno tu camino, y confía en él; y él hará" (Salmos 37:5).



Cuando te sientas desanimado, levanta tus ojos al cielo y recuerda que el Eterno está en su trono. Cuando tengas deseos de salir corriendo porque piensas que ya no puedes más con lo que está sucediendo, recuerda que el Eterno te salvará en su tiempo. Cuando pienses que tus fuerzas se agotan, afirma que el Eterno te dará fuerzas como las del búfalo y hará que tus alas se extiendan y vueles como las águilas. Confía y espera en Él. Levanta esos ánimos. Como dice la Escritura: “Esfuérzate y sé muy valiente.”


El Eterno te bendiga grandemente.



miércoles, 20 de abril de 2011

El Enojo

 



Photo by Andre Hunter on Unsplash

¿Se ha sentido alguna vez enojado? Seguro que sí, pero ¿qué debe hacer con ese enojo? A continuación  el enojo a la luz de las Escritura y algunos versos para reflexionar. 
  • “Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca” (Colosenses 3:8).
  • “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia” (Efesios 4:31).
  • “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo” (Efesios 4:26-27).  
  • “Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad” (Eclesiastés 11:10).
  • “No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios” (Eclesiastés 7:9).
  •  “No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos, no sea que aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma” (Proverbios 22:24-25).
  • “El deseo de los justos es solamente el bien; mas la esperanza de los impíos es el enojo” (Proverbios 11:23).
  • “Deja la ira, y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo” (Salmos 37:8).
  • “No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros” (Gálatas 5:26). 
Recuerden: no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al adversario.  Aprendamos todos los días de las Escrituras y la paz de Dios nos guie en todo tiempo. Amén.

El Eterno les bendiga