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martes, 6 de diciembre de 2022

La palabra Aleluya y su significado


 

Es probable que todos conozcamos la palabra “Aleluya,” pero ¿sabemos su significado? Muchos la traducen como una alabanza al Eterno. Esta palabra está compuesta por las palabras hebreas Hallel y Yah que es parte del nombre Sagrado del Creador, conocido también como el Tetragrammaton. 

Aquí vemos la palabra Aleluya en lenguaje pictográfico o escritura proto-sinaítica. También la vemos en hebreo. Es maravilloso apreciar la escritura antigua, en la que aparece como un hombre con sus manos levantadas que es una forma de alabanza y representa a la letra hebrea ה

En el libro de los Salmos y en las Escrituras se repite de forma constante la importancia de orar y alabar con las manos hacia el cielo. También, por ejemplo, las Escrituras narran que Amalek peleó contra Israel y Moisés subió a la colina y levantó su mano. Mientras Moisés levantaba su mano, Israel prevalecía, pero cuando bajaba su mano, prevalecía Amalek.

También narra la historia que las manos de Moises se cansaron tanto que Aaron y Hur lo ayudaron y sostenían sus manos (Éxodo 8-13). La traducción en español nos dice lo siguiente:

“Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol” (Éxodo 8:12).

La traducción en inglés dice “...so he was with his hands in faith until sunset” (The Complete Jewish Bible, Exodo 8:12). En español nos dice en la última parte del versículo “...así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol,” pero en hebreo aparece en esta parte la palabra emuná que se traduce como fe y tiene un significado más profundo. La traducción en inglés menciona la palabra “faith.” Según los comentarios de Rashi, Moisés estaba con sus manos levantadas hacia el cielo con emuná o fe, orando, y así prevalecieron. La escritura antigua nos da un hermoso ejemplo a seguir. Oremos, alabemos y agradezcamos al Rey del Universo con las manos levantadas hacia el cielo. ¡Aleluya!


“Así te bendeciré mientras viva, en tu nombre alzaré mis manos” (Salmos 63:4). Aleluya.


martes, 16 de junio de 2015

Madurez e Inmadurez –Espiritual y Emocional




Introducción


Aunque para muchos la madurez está relacionada a la longevidad, el hecho de ser anciano no significa en términos generales ser maduro. Porque se puede ser mayor y no gozar de buen juicio o por el contrario ser joven y poseer gran madurez. Un ejemplo de ello lo encontramos en el Nuevo Testamento cuando Saulo le dice a Timoteo las siguientes palabras, “ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12).


No podemos hablar de madurez sin antes destacar su significado literal. Entre los significados de madurez, según el Diccionario de la Real Academia Española (2014), se encuentran los siguientes: “el juicio prudente o sensato; y la edad de un individuo que disfruta plenamente de sus capacidades y que todavía no alcanzó la ancianidad.”


Existen diferencias entre la madurez espiritual y la madurez emocional. Como ejemplo de ello, encontramos a David y a Saúl. Ambos, ungidos para llevar a cabo su función como reyes, pero uno de ellos fue sensato, mientras el otro fue inmaduro espiritualmente.


La Real Academia (2014), también nos ofrece los significados de la palabra emoción y nos dice que es una “alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática, y el interés expectante con que se participa en algo que está ocurriendo.” En otras palabras, la emoción es un cambio que se produce en nuestro organismo, que puede ser agradable o desagradable y dejar consecuencias positivas o negativas.

Conociendo ambos significados, podemos hacernos las siguientes preguntas ¿es posible ser maduro espiritualmente e inmaduro emocionalmente? ¿cuáles son las características de ambos aspectos? ¿son maduros los creyentes en la actualidad? Estas son algunas de las preguntas a las que daremos respuesta en este breve ensayo. 

jueves, 11 de junio de 2015

El Diluvio de Noé: Mito o Realidad






Introducción

Para todos aquellos que observan las Escrituras como una obra de inspiración divina que enseña al hombre el camino que debe seguir en esta tierra, el diluvio de Noé tuvo lugar en la historia. La razón principal por la cual ocurrió este desastroso evento fue el incremento de la maldad. Así que, el diluvio fue la consecuencia máxima del pecado de los hombres de aquellos días. 

domingo, 21 de diciembre de 2014

¿Cuál es la visión verdadera?






Introducción

Nuestra manera de observar el interpretar el mundo es influenciada por diferentes factores a medida que crecemos como personas. Primero, la educación que recibimos en nuestros hogares se convierte en el órgano fundamental de muchas de nuestras perspectivas. Luego, la instrucción que recibimos en la escuela aporta grandes cambios a las mismas. Por último, nuestro entorno influye directa e indirectamente en nuestra manera de concebir e interpretar el mundo; es decir, en nuestra cosmovisión.
Para comenzar, es importante considerar que el término cosmovisión es un neologismo, que combina dos palabras: cosmos, del griego κόσμος, y visión, del latín visio. Y estas palabras traen a nuestra memoria dos pilares de la historia, Grecia y Roma.
Grecia y Roma nos dejaron muchos legados. Como por ejemplo, el arte, la filosofía, la educación, obras literarias, y entre muchos otros, la religión. En este último caso, tanto Roma como Grecia dieron su aporte a muchas de las religiones actuales, entre ellas, el cristianismo. 
 

lunes, 15 de diciembre de 2014

Él Te Ha Declarado Lo Que Es Bueno





Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide el Creador de ti: solamente hacer justicia, amar misericordia, y humillarte ante tu Hacedor (Miqueas 6:8).


!El Eterno les bendiga! 

domingo, 14 de diciembre de 2014

¿Por qué no le agradó al Señor la ofrenda de Caín? (Génesis 4:3-5)





Caín y Abel

Introducción


    La Biblia es un libro que encierra muchas enseñanzas, exhortaciones, historias y enigmas. Es un libro, como todos sabemos, inspirado por el Eterno para que tengamos conocimiento del Altísimo y seamos partícipes de su santidad. El Eterno es el dueño del cosmos y es un ser supremo y majestuoso. Por lo tanto, como Padre y Creador del Universo, siendo dueño de todo; simplemente demanda de sus hijos amor, obediencia y reverencia. Estas peticiones no son muy difíciles de cumplir, cuando hay amor y temor de Dios en el corazón.


    Si nos remontamos a la época de Caín y Abel, los hijos de Adán y Eva, los primeros habitantes de la tierra, encontraremos muchas diferencias en las acciones de esos dos hermanos. Caín y Abel, hijos del mismo vientre y padre, fueron dos seres completamente distintos en su manera de obrar y amar. En este caso, ellos actuaron de forma diversa en su forma de brindarle al Eterno una ofrenda. Ambos obtuvieron un fin diferente y doloroso. Sin embargo, uno de ellos fue agradable ante los ojos del Eterno.


    Este corto ensayo tiene como propósito conocer ¿Por qué no le agradó al Eterno la ofrenda de Caín? Si la ofrenda de Abel fue aceptada ante los ojos de Dios, y Dios la miró con agrado, qué fue lo que hizo Caín para obtener un resultado opuesto. ¿Es posible que Dios haya visto en uno de ellos algo más que su ofrenda?


El Eterno nos guíe, amén.


I. Las ofrendas

1. ¿Qué es una ofrenda?


    Una ofrenda es un sacrificio o un regalo que se entrega por amor o agradecimiento. “En hebreo el término general que se refiere a las distintas clases de sacrificios era minja (Gn 4.3, 4; 1 S 26.19; Sal 96.8). Posteriormente, minja significó solamente la ofrenda vegetal, y el término korbán se impuso para la designación general" (Wilton, 1998). Conocer los términos en la lengua hebrea nos ayuda a comprender mejor las Escrituras. La palabra hebrea minja "significa 'ofrenda,' 'oferta' o 'donación,' y se usa no solamente en cuanto a lo sagrado sino también en cuanto a ofertas y donaciones o regalos en la vida común,” que es interesante (Wilton, 1998, p. 1001). 

El divorcio y las segundas nupcias ¿Cuándo es legítimo el divorcio?


 

Introducción

 

El matrimonio en la actualidad ha perdido valor y significado. Si comparamos los matrimonios de nuestros abuelos o bisabuelos con los matrimonios actuales no encontraríamos muchos factores coincidentes. En aquellos tiempos, la gente se casaba con la intención de estar juntos para toda la vida. Aunque, no sabemos si lo hacían por amor o por compromiso, la intención era permanecer fiel a quien se habían unido en matrimonio hasta que la muerte los separara. En la actualidad, esta intención se ha perdido.

sábado, 31 de diciembre de 2011

¡Voy a hacer algo nuevo!




"Así dice el Eterno, el que abrió un camino en el mar, una senda a través de las aguas impetuosas; 'Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados"' (Isaías  43:16, 18-19).  

  El Eterno les llene de vida y paz. Amén. 

viernes, 30 de diciembre de 2011

No Te Desanimes






"Encomienda al Eterno tu camino, y confía en él; y él hará" (Salmos 37:5).



Cuando te sientas desanimado, levanta tus ojos al cielo y recuerda que el Eterno está en su trono. Cuando tengas deseos de salir corriendo porque piensas que ya no puedes más con lo que está sucediendo, recuerda que el Eterno te salvará en su tiempo. Cuando pienses que tus fuerzas se agotan, afirma que el Eterno te dará fuerzas como las del búfalo y hará que tus alas se extiendan y vueles como las águilas. Confía y espera en Él. Levanta esos ánimos. Como dice la Escritura: “Esfuérzate y sé muy valiente.”


El Eterno te bendiga grandemente.



miércoles, 20 de abril de 2011

El Enojo

 



Photo by Andre Hunter on Unsplash

¿Se ha sentido alguna vez enojado? Seguro que sí, pero ¿qué debe hacer con ese enojo? A continuación  el enojo a la luz de las Escritura y algunos versos para reflexionar. 
  • “Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca” (Colosenses 3:8).
  • “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia” (Efesios 4:31).
  • “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo” (Efesios 4:26-27).  
  • “Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad” (Eclesiastés 11:10).
  • “No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios” (Eclesiastés 7:9).
  •  “No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos, no sea que aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma” (Proverbios 22:24-25).
  • “El deseo de los justos es solamente el bien; mas la esperanza de los impíos es el enojo” (Proverbios 11:23).
  • “Deja la ira, y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo” (Salmos 37:8).
  • “No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros” (Gálatas 5:26). 
Recuerden: no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al adversario.  Aprendamos todos los días de las Escrituras y la paz de Dios nos guie en todo tiempo. Amén.

El Eterno les bendiga

lunes, 6 de septiembre de 2010

Salmo 23


Rio Jordan, Israel.


"El Eterno es mi pastor, nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortara mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tú vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Eterno moraré por largos días" (Salmos 23).

Gracias Padre por tus promesas y por tu amor. Sabemos que en ti hay misericordia, perdón y salvación. 

El Eterno les bendiga.

sábado, 21 de agosto de 2010

La Preeminencia del Amor

 


 

Pablo, en su primera carta a los Corintios habla del valor y la fuerza del amor, y en el capítulo 13 de la misma, realza su importancia: 

 

     “Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y el lenguaje de los ángeles mismos, si no tuviera amor o caridad, vengo a ser como un metal que suena, o campana que retiñe. Y aunque tuviera el don de profecía, y penetrase todos los misterios, y poseyese todas las ciencias; aunque tuviera toda la fe posible, de manera que trasladase de una a otra parte los montes, no teniendo amor, soy nada. Aunque yo distribuyese todos mis bienes para sustento de los pobres, y aunque entregare mi cuerpo en las llamas, si el amor me falta, todo lo dicho no me sirve de nada. El amor es paciente, es dulce y bienhechor; el amor no tiene envidia, no obra precipitada ni temerariamente, no se ensoberbece, no es ambicioso, no busca sus intereses, no se irrita, no piensa mal, no se alegra de la injusticia, se complace sí en la verdad; a todo se acomoda, cree todo el bien del prójimo, todo lo espera y lo soporta todo. El amor nunca se acaba; las profecías terminaran y cesaran las lenguas y se acabará la ciencia. Porque ahora nuestro conocimiento es imperfecto e imperfecta la profecía. Mas llegado que sea lo perfecto, desaparecerá lo imperfecto. Cuando yo era niño hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; más cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; más entonces veremos cómo fui conocido y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” (1 Corintios 13). 

 

    Aparentemente, en aquel tiempo, la congragación en Corinto era difícil de dirigir. La gente se rebelaba contra las autoridades, tenían problemas entre ellos, enfrentaban situaciones de indisciplina y falta de moral. Pablo, trataba de comunicarles el desorden en el que vivían y los exhortaba a corregir su conducta. Sobre todo, haciendo especial énfasis a seguir un camino mucho más excelente, el amor.